Más de un tercio de las importaciones que efectúa Chile provienen de China, según los últimos datos del servicio de Aduanas. Es más, la mayoría de los productos que comercializan los retailers se producen en ese país, generando negocios de escala y precios más baratos. Desde comienzos de la década del 2000 los grandes actores del sector han instalado oficinas que operan con equipos de hasta 70 personas en el gigante asiático. Sin embargo, el alza continuada del costo de la mano de obra en ese país estaría motivando a los retailers a potenciar la producción en otros países, explican analistas.